LA IRRUPCIÓN DE GRANDES FONDOS DE INVERSIÓN EN ESTA ACTIVIDAD, UNIDO AL INTRUSISMO QUE VIVE LA PROFESIÓN, PONE EN PELIGRO A MÁS DE 3000 AUTÓNOMOS DEL SECTOR VETERINARIO Y A MÁS DE 7000 TRABAJADORES

La Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, en su exposición de motivos, se centra en regular las condiciones de ejercicio y los respectivos ámbitos profesionales, así como las medidas que garanticen la formación básica, práctica y clínica de los profesionales. La citada Ley, establece en su art. 7.2.b) que “corresponde a los diplomados universitarios en fisioterapia la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de estas”. La Ley habla de personas, no de animales. Esta misma norma en su art. 6.2.d) establece textualmente que ‘corresponde a los licenciados en veterinaria el control de la higiene y de la tecnología en la producción y elaboración de alimentos de origen animal, así como la prevención y lucha contra las enfermedades animales, particularmente las zoonosis, y el desarrollo de las técnicas necesarias para evitar los riesgos que en el hombre pueden producir la vida animal y sus enfermedades”.

Así, establece como están definidas cada una de estas dos profesiones. La profesión de fisioterapia, encargada de la rehabilitación de personas, y la profesión veterinaria, de la prevención y tratamiento de las patologías en animales siendo la rehabilitación en animales, sin duda, una forma de tratamiento.

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en respuesta emitida al Consejo General de Colegios Veterinarios de España señala que la fisioterapia equina como actividad profesional no se refiere al ejercicio de una actividad profesional titulada y que, ante la ausencia de titulación específica, la fisioterapia equina podría ser ejercida por cualquiera de las dos profesiones, tanto por veterinarios como por fisioterapeutas. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, sin embargo, señala que cualquier tipo de actuación destinada a la prevención, curación, rehabilitación o recuperación de los animales es específico del colectivo veterinario.

Así desde AEVET – UPTA, queremos señalar que los profesionales facultados para tratar a los animales son únicamente los veterinarios, y los titulados en veterinaria son los únicos que pueden desempeñar cualquier ejercicio profesional en tareas de recuperación o rehabilitación en animales y que los graduados en fisioterapia no pueden desarrollar su actividad profesional en el ámbito de la salud animal ya que nunca en las competencias del grado de Fisioterapia, aparece el trabajo con animales.

Es por ello por lo que desde la Asociación de Veterinarios de España (AEVET) y la unión de profesionales y trabajadores autónomos (UPTA) se ha solicitado una reunión urgente con el Ministerio de sanidad, con el fin de poner freno a esta situación de intrusismo laboral.