La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) valora positivamente la aprobación en el Congreso de los Diputados de varias medidas destinadas a mejorar la protección social de los trabajadores autónomos, impulsadas por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). No obstante, la organización lamenta profundamente que la Cámara haya rechazado la propuesta de reforma fiscal incluida en la moción.
Entre las medidas que sí han obtenido respaldo parlamentario destacan la implantación de la cuota cero para autónomos en situación de enfermedad grave con bonificaciones para la contratación de sustitutos, la equiparación de prestaciones por enfermedad, maternidad, paternidad, lactancia y cuidado de menores con las del Régimen General, la creación de un subsidio para autónomos mayores de 52 años, la conversión del cese de actividad en una prestación equiparable al desempleo, el avance hacia un sistema de cotización real y progresivo basado en ingresos, el refuerzo de la lucha contra el fraude de falsos autónomos, la eliminación de la doble cotización en casos de pluriactividad y la incorporación de las organizaciones representativas de autónomos al Consejo Económico y Social.
Sin embargo, el Congreso ha rechazado medidas clave para avanzar en un modelo más justo y equilibrado. Entre ellas, la creación de nuevos tramos de cotización para ingresos superiores a 6.000 euros mensuales, una cuota reducida para quienes ingresan menos del SMI, la regulación más garantista de los TRADE y, especialmente, la reforma fiscal con criterios de progresividad que contemplaba la reducción del 5% del tramo estatal del IRPF para rentas inferiores a 25.000 euros, el incremento del Impuesto de Sociedades para grandes empresas y la ampliación de los gastos deducibles reales para los trabajadores autónomos.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España señala que: “Lamentamos que la mayoría de los partidos políticos sigan sin hacer una verdadera apuesta por el cambio de fiscalidad para el trabajo autónomo. Las medidas aprobadas suponen avances importantes y responden a reivindicaciones históricas del colectivo, pero sin una reforma fiscal justa el sistema seguirá siendo desequilibrado. Los autónomos necesitan protección social, sí, pero también un marco fiscal adaptado a su realidad económica”.