- UPTA proyecta más de 200.000 nuevos autónomos extranjeros en los próximos cinco años y considera su incorporación esencial para el crecimiento económico y el futuro del medio rural
El trabajo autónomo en España está experimentando una profunda transformación. El análisis realizado por UPTA España sobre los dos últimos años muestra que el crecimiento de las personas extranjeras que desarrollan una actividad por cuenta propia se ha convertido en uno de los principales motores del trabajo autónomo español.
En apenas dos años se han incorporado alrededor de 81.000 trabajadores autónomos extranjeros, un incremento próximo al 18%. Además, el ritmo de crecimiento se acelera: del 6,9% interanual registrado en agosto de 2025 se ha pasado al 10,3% en 2026.
Para UPTA, estos datos confirman que el emprendimiento extranjero ha dejado de ocupar un papel secundario dentro del trabajo autónomo español.
UPTA proyecta más de 750.000 autónomos extranjeros en 2031
UPTA ha realizado una proyección para los próximos cinco años tomando como referencia la evolución registrada y aplicando un escenario prudente de crecimiento medio del 7% anual, sensiblemente inferior al ritmo interanual actual.
Con esta hipótesis, España podría pasar de los 537.660 autónomos extranjeros actuales a aproximadamente 754.000 en 2031. Esto supondría incorporar alrededor de 216.000 nuevos trabajadores autónomos extranjeros, cerca de un 40% más que en la actualidad.
El escenario estimado por UPTA sería el siguiente:
2026 — 537.660
2027 — 575.000
2028 — 616.000
2029 — 659.000
2030 — 705.000
2031 — 754.000
UPTA considera, además, que el fuerte incremento registrado en 2026 debe analizarse teniendo en cuenta el proceso extraordinario de regularización. A 31 de agosto, cerca de 340.000 personas procedentes de este proceso estaban ya afiliadas a la Seguridad Social y 16.912 de ellas lo estaban como trabajadores autónomos.
Un emprendimiento cada vez más diversificado
La transformación también se observa en las actividades económicas en forma de diversificación. El emprendimiento extranjero ya no puede asociarse exclusivamente a la hostelería, el comercio o la construcción.
En Telecomunicaciones y Programación Informática, las personas extranjeras representan ya el 33,5% de los trabajadores por cuenta propia. Su peso alcanza también el 25,7% en Hostelería, el 19,8% en Actividades Administrativas, el 19% en Construcción y el 18,5% en Actividades Inmobiliarias.
Esta transformación adquiere especial relevancia desde una perspectiva territorial. El medio rural español afronta en los próximos años el envejecimiento de sus trabajadores autónomos, la falta de continuidad de numerosos pequeños negocios y las dificultades para mantener actividades y servicios básicos en municipios con poca población. En este contexto, la incorporación de población extranjera al trabajo y al emprendimiento puede desempeñar un papel fundamental.
Los datos del mercado laboral ya muestran una elevada presencia de trabajadores extranjeros en actividades estrechamente ligadas a muchas economías rurales. En agosto de 2026 representaban el 28,1% de los afiliados en Agricultura y el 39,2% en el Sistema Especial Agrario. Su peso alcanzaba también el 27% en Construcción y el 33,6% en Hostelería.
Para UPTA, el siguiente paso debe ser favorecer que parte de esta incorporación al mercado laboral pueda transformarse, cuando exista vocación y viabilidad económica, en emprendimiento y trabajo autónomo estable, especialmente en el medio rural. En este sentido, la organización considera que los trabajadores autónomos extranjeros serán esenciales para el desarrollo de estos territorios durante la próxima década y reclama políticas específicas que faciliten su establecimiento.
Emprendimiento, integración y convivencia
UPTA considera necesario diseñar una estrategia específica de emprendimiento extranjero, especialmente dirigida a municipios rurales y actividades con dificultades para encontrar continuidad. Esta estrategia debería incorporar formación, acreditación de competencias, asesoramiento especializado, financiación, acompañamiento durante los primeros años de actividad y mecanismos que conecten a potenciales emprendedores con negocios viables cuyos titulares estén próximos a jubilarse. El relevo generacional debe formar parte de esta estrategia como una de sus oportunidades, pero no como su única finalidad.
“el futuro del trabajo autónomo español también se está construyendo con la inmigración”
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señala que “los números hablan por sí solos. En solamente dos años tenemos alrededor de 81.000 autónomos extranjeros más y podemos superar los 750.000 en los próximos cinco años. Estamos ante una transformación extraordinariamente importante del trabajo autónomo español”.
Abad considera que “España necesita aprovechar todo este potencial emprendedor. Necesitamos personas que quieran poner en marcha actividades económicas, pero también personas dispuestas a mantener negocios que funcionan y que corren el riesgo de desaparecer simplemente porque no encuentran continuidad”.
Para el presidente de UPTA, este papel será especialmente importante en el medio rural: “En muchos pueblos no estamos hablando únicamente de salvar un negocio. Estamos hablando de mantener abierto el bar, la tienda, el taller o determinados servicios que hacen posible que la gente pueda seguir viviendo allí. Los nuevos emprendedores extranjeros pueden ser esenciales para mantener vivos nuestros pueblos”.
Abad añade que “tenemos que dejar de contemplar la inmigración exclusivamente como una fuente de trabajadores por cuenta ajena. Hay miles de personas que tienen capacidad, experiencia y voluntad para emprender. Facilitarles formación, financiación y acompañamiento también significa crear riqueza, fijar población y favorecer la integración y la convivencia”.