Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) mostramos nuestra preocupación ante la decisión de la Comisión Europea de llevar a España ante los tribunales por no haber traspuesto la Directiva (UE) 2020/285 del Consejo, de 18 de febrero de 2020, que modifica la Directiva 2006/112/CE relativa al sistema común del IVA para establecer un régimen especial para las pequeñas empresas.
Esta normativa europea introduce el llamado régimen de franquicia del IVA, que permite a los autónomos y pequeñas empresas con menor volumen de facturación acogerse a un sistema simplificado que reduce cargas administrativas y mejora su liquidez. La directiva permite fijar un umbral de hasta 85.000 euros de facturación anual para poder beneficiarse de esta exención.
La implantación de este sistema fue negociada durante meses en la mesa de diálogo entre la Agencia Tributaria y las organizaciones representativas de los trabajadores autónomos, en un proceso técnico orientado a incorporar al sistema fiscal español un mecanismo que ya funciona en numerosos países europeos y cuyo objetivo es simplificar la gestión administrativa de los pequeños negocios y reducir cargas innecesarias.
Según estimaciones del sector, más de un millón de autónomos en España podrían beneficiarse de este régimen simplificado del IVA, lo que supondría un importante alivio administrativo para los profesionales con menor volumen de facturación. Para muchos trabajadores por cuenta propia, especialmente los de menor dimensión, el cumplimiento de las obligaciones tributarias supone actualmente un esfuerzo desproporcionado en tiempo, costes y recursos.
UPTA España considera que la decisión de la Comisión Europea supone una llamada de atención al Gobierno para modernizar el sistema tributario español y adaptarlo a las directrices europeas, que buscan facilitar la actividad económica de los pequeños contribuyentes. La organización recuerda además que la implantación del IVA de franquicia forma parte de las reformas que el colectivo de autónomos lleva años reclamando para lograr un marco fiscal más sencillo, estable y adaptado a la realidad del trabajo autónomo.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, ha señalado que “el IVA de franquicia no es un capricho ni una medida menor. Es una necesidad para miles de autónomos que llevan años reclamando una fiscalidad más sencilla y adaptada a la realidad de los pequeños negocios, y el Ministerio de Hacienda se equivocó al no ponerlo en marcha cuando ya estaba acordado con las organizaciones representativas del colectivo. No reformar el entorno fiscal de los autónomos es, en la práctica, dar la espalda al colectivo. El Gobierno debe retomar este compromiso, cumplir con Europa y, sobre todo, cumplir con los autónomos, porque simplificar la fiscalidad es una condición imprescindible para que miles de pequeños negocios puedan seguir adelante”.