Desde la organización se considera que, para los autónomos empleadores, esta actualización no supone ningún problema, ya que la mayoría de los más de 450.000 autónomos con asalariados a su cargo ya abonan salarios por encima del SMI. En este sentido, UPTA recuerda que el tejido autónomo empleador ha demostrado en los últimos años una capacidad de adaptación responsable y comprometida con el empleo de calidad.
Desde la organización destacamos que el incremento del SMI supone un aumento directo del poder adquisitivo de los trabajadores con salarios más bajos, lo que repercute positivamente en el consumo interno y en la economía en su conjunto. La persistente reticencia de la patronal a mejorar los salarios más precarios carece de justificación económica, especialmente en un contexto en el que, durante el año 2025, los beneficios de las medianas y grandes empresas se han incrementado en más de un 7%.
UPTA insiste en que la redistribución de la riqueza y la dignificación salarial son un elemento clave para consolidar el crecimiento económico y garantizar que los beneficios lleguen al conjunto de la sociedad, y no únicamente a las medianas y grandes empresas.
En palabras de Eduardo Abad, presidente de UPTA, “la subida del SMI es una medida necesaria y responsable que contribuye a reducir la desigualdad, fortalece la cohesión social y reconoce el esfuerzo de millones de trabajadores. No se puede seguir creciendo de espaldas a quienes sostienen la economía con su trabajo diario”.