- La organización reclama que las ayudas se extiendan a los profesionales que utilizan su automóvil o furgoneta como herramienta indispensable para desarrollar su actividad
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) valora la decisión del Gobierno de mantener la ayuda de 20 céntimos por litro para los sectores del transporte, la agricultura y la pesca, especialmente afectados por el elevado coste de los carburantes. Sin embargo, considera injustificable que esta medida vuelva a dejar fuera a más de 700.000 trabajadores autónomos que dependen diariamente de su vehículo para poder ejercer su actividad.
Electricistas, fontaneros, instaladores, técnicos de mantenimiento, profesionales de atención domiciliaria, comerciales, repartidores de última milla y miles de pequeños empresarios recorren cada día decenas o cientos de kilómetros para atender a sus clientes. Todos ellos afrontan el mismo incremento del precio de los carburantes que los sectores beneficiarios de estas ayudas, pero siguen sin recibir ningún tipo de apoyo.
Para UPTA, esta diferencia de trato no responde a criterios objetivos y penaliza a miles de profesionales cuya actividad sería inviable sin su vehículo. En muchos casos, el incremento de los costes de movilidad reduce directamente la rentabilidad de pequeños negocios que, además, no siempre pueden repercutir ese sobrecoste en el precio de sus servicios.
La organización recuerda que el trabajo autónomo constituye una parte esencial del tejido productivo español y reclama que las ayudas públicas se diseñen atendiendo a la necesidad real de quienes dependen del combustible para desarrollar su actividad, con independencia del sector económico al que pertenezcan.
UPTA considera que mantener esta exclusión supone dejar sin protección a cientos de miles de autónomos que utilizan su coche o su furgoneta como una herramienta de trabajo imprescindible y que soportan exactamente el mismo impacto del encarecimiento de los carburantes que otros colectivos que sí reciben apoyo.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, señala que «valoramos positivamente que el Gobierno mantenga las ayudas para sectores especialmente sensibles como el transporte, la agricultura y la pesca. Lo que no tiene explicación es que vuelva a olvidarse de cientos de miles de autónomos que necesitan llenar el depósito cada día para poder trabajar. Para ellos, el vehículo no es una opción ni un lujo, es una herramienta indispensable para desarrollar su actividad».
Abad añade que «las ayudas deben responder a la realidad económica de quienes dependen del combustible para generar ingresos. No puede haber autónomos de primera y de segunda según el sector al que pertenezcan. Exigimos un trato equitativo para todos los profesionales cuyo vehículo resulta imprescindible para mantener abierto su negocio y prestar servicio a la ciudadanía».