- Con motivo del próximo 8 de marzo, UPTA recuerda la necesidad de reforzar las políticas públicas que impulsen el emprendimiento femenino y reduzcan las desigualdades en el trabajo autónomo.
- Las mujeres ya representan el 37% del trabajo autónomo en España (más de 1,2 millones), pero mantienen una brecha de ingresos cercana al 30%.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA España) alerta de que, a pesar del crecimiento del emprendimiento femenino en los últimos años, las mujeres autónomas siguen enfrentándose a importantes desigualdades económicas y sociales respecto a sus homólogos hombres.
Actualmente, 1.268.589 mujeres están afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), frente a 2.151.878 hombres, lo que sitúa la presencia femenina en torno al 37% del total del colectivo. Sin embargo, este avance convive todavía con importantes brechas estructurales.
Según datos analizados por UPTA, las mujeres autónomas mantienen una brecha de ingresos cercana al 30% respecto a los hombres, una desigualdad que tiene su origen en factores como la mayor presencia femenina en sectores de menor rentabilidad, las dificultades de acceso a financiación o la mayor carga de responsabilidades familiares.
Más horas de trabajo y menor protección social
Los estudios realizados por UPTA también evidencian una importante desigualdad en los tiempos de trabajo dentro del colectivo. Según el análisis sobre igualdad y tiempos de trabajo en el trabajo autónomo, las mujeres autónomas trabajan de media entre 11 y 14 horas diarias, mientras que los hombres trabajan entre 9,5 y 10 horas al día, lo que supone hasta cuatro horas más de trabajo diario para las mujeres.
A este tiempo dedicado al trabajo remunerado se suma el trabajo no remunerado vinculado a los cuidados y las tareas domésticas, que continúa recayendo mayoritariamente en las mujeres. De hecho, las mujeres dedican de media 14 horas más a la semana que los hombres a estas actividades.
Las consecuencias de esta desigualdad se reflejan también al final de la vida laboral. Las mujeres autónomas perciben pensiones de jubilación aproximadamente un 25% inferiores a las de los hombres, con una media de 886,04 euros frente a los 1.174,26 euros que perciben los hombres, lo que refleja las dificultades acumuladas a lo largo de su trayectoria profesional.
Barreras para emprender y crecer
A pesar de estas dificultades, las mujeres están liderando las tasas de emprendimiento en los últimos años. No obstante, siguen encontrando obstáculos para consolidar sus proyectos empresariales. Según diversos estudios, las mujeres tienen hasta un 25% menos de probabilidades de acceder a financiación empresarial, principalmente por la falta de avales o garantías.
Además, la presencia femenina sigue siendo muy reducida en sectores tradicionalmente masculinizados como la construcción, la industria o el transporte, donde apenas representan alrededor del 10% del total de personas trabajadoras autónomas. Las mujeres que desarrollan su actividad en estos sectores continúan enfrentándose a barreras invisibles como la discriminación, el rechazo o el acoso.
Reivindicación de políticas públicas
Estas desigualdades han sido analizadas en el estudio elaborado por UPTA España sobre “Políticas de género autonómicas en el trabajo por cuenta propia”, un informe que evalúa las medidas impulsadas por las comunidades autónomas para fomentar el emprendimiento femenino y reducir la brecha de género en el colectivo. El análisis concluye que, pese a los avances en los últimos años, persisten importantes barreras estructurales para las mujeres autónomas, especialmente en ámbitos como la conciliación, el acceso a financiación o el crecimiento empresarial.
En palabras de Eduardo Abad, presidente de UPTA España, “el emprendimiento femenino está siendo clave para sostener el crecimiento del trabajo autónomo en nuestro país, pero todavía existen barreras estructurales que limitan el desarrollo profesional de muchas mujeres. Las mujeres trabajadoras autónomas llevan años demostrando una enorme capacidad y dedicación. Desde UPTA seguiremos trabajando para visibilizar su aportación, promover políticas públicas que favorezcan su crecimiento y avanzar hacia una igualdad real que elimine la discriminación y fomente la corresponsabilidad”.